con T de primera ciTa

¿Qué me pongo? ¿ Me quito el pendiente? ¿Me tapo el tatuaje? ¿ Le cuento mi etapa “kinki”? ¿Guardo las formas y me hago pasar por una pavita con modales?

Solamente diré una cosa al respecto… UFFFFFFF!!!!……

Me cansa, me cansa tener que hacerme estas preguntas cada vez que conozco y tengo una primera cita con un chico nuevo, y seguramente a vosotras también os habrá pasado. ¿Por qué siempre nos empeñamos a hacernos estas preguntas? Si somos como somos, es porque aceptamos y queremos ser así ¿no? entonces.. ¿Por qué cambiarlo?

Siempre que tenemos una primera cita, solemos adaptarnos a la persona con la que hemos quedado en lugar de adaptarnos a nosotras mismas. A SER nosotras mismas.

¿Ellos también lo hacen? Puede, pero os aseguro que no se comen tanto la cabeza.

Imagen

La primera cita es “magnífica”. Los nervios que se apoderan de ti, esos 80.000 cambios de ropa:

– ¡Ui no! demasiado buscona.

– ¡Para nada! demasiado recatada

A mi me pasó una vez que estuve 2 horas y cuarto para ponerme despampanante para una cita. Una cena perfecta y 3 copas después terminamos en mi casa. Cuando nos despertamos me dijo que ¡estaba más guapa desmaquillada!

Una vez le pregunté a un amigo mío por qué las mujeres nos arreglábamos tanto para los hombres y, por lo general, los hombres no tanto para las mujeres. Él me contestó:

– No, las mujeres os arregláis tanto para GUSTAR a las otras mujeres, no para gustarnos a nosotros.

O sea, que las mujeres nos arreglamos tanto para no tener competencia alrededor y que ese chico solamente tenga ojos para nosotras.

Hoy en día todo está demasiado distorsionado, en el paquete de la primera cita ya no va incluído la indirecta, la insinuación, el tonteo, la tentación, la charla productiva…

Ahora tenemos mucha “comida rápida”; 4 preguntas absurdas, 3 risas, un morreo de los buenos y a la cama. Lo justo y necesario para darte cuenta de que esa persona es válida por lo menos para pasar la noche, aunque luego muchos no consigan ser “válidos” ni para eso.

Cuando estamos en una primera cita, solemos estar nerviosos, ansiosos, esperando saber si la otra persona nos da una especie de aprobación con alguna señal como si de hablar en clave en plena partida de póker se tratara.

Después hay una fase que a mi personalmente me hace muchísima gracia: LA AUTOPROMOCIÓN

En esa fase es cuando procedemos a sacar toda la artillería pesada… que casualidad que siempre se acabe hablando de sexo, y no de sexo en general, si no de como solemos ser nosotros mismos en la cama.

He llegado a la conclusión que inconscientemente nos pasamos toda la cita dándonos aprobaciones mútuas, topiqueando un poco; los hombres pensando si serán buenas amantes y las mujeres pensando si serán buenos novios.

Disfrutemos del momento, vosotros no quitéis tanta importancia, y vosotras… quitársela.

T

Pens

Anuncios

Un pensamiento en “con T de primera ciTa

  1. El problema que tenéis las mujeres a la hora de preparar la cita, es la cantidad de opciones de las que disponéis. Pantalón más apretado, pantalón menos apretado, falda más corta, falta más larga, más escote, menos escote, me aliso el pelo, me lo rizo, etc… El hombre standard tiene que decidir si va con tejanos y camiseta molona o “Dockers” y camisa pija. Y si el hombre tiene un estilo “propio” ya ni eso. Si siempre va con la camisa de cuadros y la gorra como si fuera una parabólica porque así mola, él sabe que así te va a molar, así que poco tiene que pensar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s